lunes, 16 de abril de 2012

VIENTOS DE JUSTICIA


"Es un día impactante  porque pone en el centro de vuelta la dignidad humana y los derechos humanos. Y la exigencia de que el país se construya como un país donde haya condiciones para la dignidad humana y donde realmente el eje conductor para la política, la comunicación, el mundo jurídico en la sociedad, la economía... sea el respeto de los derechos humanos" eran declaraciones de gran porte que se podían apreciar caminando entra la multitud concentrada, acerca de la valoración a lo que estaba ocurriendo en las puertas del Tribunal Federal de la ciudad el día del juicio a genocidas del golpe de 1976, como ésta del Coordinador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos Regional Rosario y profesor de la Universidad Nacional de Rosario, Oscar Lupori. También dijo interesantes palabras acerca del protagonismo que tienen los estudiantes en la sociedad refiriéndose a éstos como "quienes mueven los cambios en la universidad" (las cuales podrán escuchar en los audios de este mismo texto).

Durante la mañana, casi llegando al mediodía. Un importante grupo de estudiantes conformado por militantes e independientes comenzaron a marchar desde la Ciudad Universitaria de Rosario conocida como La Siberia, hasta el Tribunal Oral Federal Nº 2 de la ciudad, situado en Boulevard Oroño al 940. Allí se iba a condenar por primera vez a los genocidas integrantes del Servicio de Informaciones acusados de crímenes de lesa humanidad, homicidios, privación ilegal de la libertad, entre otras cosas ocasionadas durante el gobierno de facto de 1976.
En los vientos otoñales del día 26 de marzo parecían asomarse algunos aires de justicia.
Una vez finalizada la caminata, en las calles del tribunal, se podía observar un clima de mucha tensión. Alrededor de 4.000 personas presentes estaban expectantes a la sentencia que se podía vivir a través de monito0.res y parlantes instalados en el boulevard que mostraban lo que ocurría allí dentro. Algunos con sus carteles representando sus ideales, otros tan sólo como civiles. Hombres y mujeres. Jóvenes y adultos. Personas emocionadas por haber sufrido durante tantos años y no creer ni pensar en un día con justicia; Otras que sin haber vivido aquellos tiempos llevaban consigo el resentimiento de vivir en una suciedad producto de ese antepasado.
Ya llegado el mediodía el tribunal comenzó a dictar la sentencia. Condenaron a prisión perpetua al ex oficial de la policía local José Rubén Lo Fiego al igual que al ex comandante del Segundo Cuerpo del Ejército, Ramón Genaro Díaz Bessone; al ex policía Mario Alfredo Marcote a 25 años de prisión y a sus ex colegas Ramón Rito Vergara y José Carlos Scortechini a 12 y 10 años de prisión respectivamente. Mientras que el civil Ricardo Miguel Chomicky, acusado de haber colaborado en operativos, fue absuelto.
Festejos y abucheos se oían en la calle acorde a la in-satisfacción de los presentes. Alegría y bronca por una lucha que avanza pero nunca termina.
Se abrieron las puertas del tribunal y se podían captar algunas expresiones de las que mencionaba anteriormente, Herminia Severini, Madre de Plaza de Mayo de Rosario decía que “…no vendan sus principios, no vendan sus valores. No los vendan nunca…” entre otras palabras. Además hizo comentarios acerca de la Ley Antiterrorista diciendo que “todos somos terroristas” y que “pedir justicia y querer vivir como un ser humano, eso es dignidad”. Y agregó: “Tenemos que tener una conciencia política”. Estas declaraciones también se pueden apreciar en los audios presentes en el texto junto a las de Oscar Lupori.

                                                                                          Por Luciano Marracino

No hay comentarios:

Publicar un comentario